

Dos instituciones, una misma vocación de servicio
Desde sus orígenes, bajo el impulso de Amelia Ruano de Schiaffino, la Sociedad asumió el compromiso de brindar atención y amparo a personas mayores y a quienes se encontraban en situación de vulnerabilidad.
Una carta enviada a las Hermanas Capuchinas de invitación a colaborar en esta noble causa, permitió establecer una colaboración que trascendió lo cotidiano y se convirtió en un capítulo significativo de la historia institucional. Este compromiso quedó formalizado mediante un contrato entre ambas partes, un documento que reflejó la importancia y la seriedad de la misión compartida.



Origen
Sociedad de Damas de la Caridad
No podemos ser Hogar sin la creación de la Sociedad de Damas de la Caridad. Documento de creación
Nota de Prensa
Artículo de prensa publicado anunciando la compra de la Quinta Pineyrúa para el funcionamiento del Sanatorio de las Damas de la Caridad


Carta Solicitud
a las Hermanas Capuchinas
Misiva original que se le envió a las Hermanas Capuchino para solicitar el apoyo en la Dirección de Sanatorio en mayo de 1926
Respuesta de las Hermanas Capuchinas
Fragmento de carta que daba respuesta de aprobación a la anterior solicitud.


Contrato
Contrato entre la Sociedad de Damas de la Caridad y las Hermanas Capuchinas
Reportaje de Revista
Una visita guiada por los rincones y el esplendor de las instalaciones del Sanatorio
